A partir del próximo 12 de octubre de 2018 entrará en vigor el nuevo etiquetado para el combustible según la  directiva 2014/94/UE de la Unión Europea. Con esta normativa lo que se pretende tener unos “identificadores de combustible” que eviten posibles confusiones cuando los clientes lleguen a una estación de servicio a llenar  a su depósito.

 

Estos identificadores se colocarán en la tapa y en la bomba de los vehículos, los deberán incluir los vehículos nuevos matriculados a partir del 12 de octubre, en los surtidores y en los boquereles de los mismos, así también como en los concesionarios  que expongan los vehículos, en el manual de los vehículos incluyéndolo en la versión multimedia si la tuviera.

 

¿CÓMO SÓN LAS NUEVAS ETIQUETAS?

Para la gasolina la etiqueta será en forma circular y lleva la letra “E”. Por ejemplo: E5 significa que es de octanaje 95 y tiene una mezcla de 95% de gasolina y 5% de etanol. (La E5 y la E10 se corresponden con la 95 y 98 actuales).

Para el diésel la etiqueta es en forma de cuadrado y lleva la letra “B” o “XTL”. Por ejemplo, B7 nos indica que se trata de un combustible que tiene un 7% de biodiesel mezclado con diésel  y XTL  que es un diésel sintético y no se deriva del petróleo.  (El B7 se corresponde con el diésel convencional)

Para los gaseosos la etiqueta es en forma de rombo y lleva en su interior diferentes letras como las que figuran en el ejemplo anterior. (CNG: gas natural comprimido; LPG: Gas Licuado del Petróleo; H2: Hidrógeno).