Gran Canaria es una isla con unas precipitaciones medias anuales de 300 litros/m2. Esta escasez del recurso hídrico ha provocado que, a lo largo de la historia, el agua de Gran Canaria siempre haya tenido un papel protagonista.

Contra todo pronóstico, y pese a que la mayor parte del agua potable se obtiene por desalación de agua del mar, llama la atención que el agua de la ciudad de Las Palmas se haya convertido en una de las mejores aguas de España, obteniendo recientemente la valoración de “muy buena” en casi todos los apartados del estudio de calidad.

Emalsa es la empresa que gestiona el abastecimiento de agua en la ciudad.

Puesto que se trata de un recurso muy escaso y vital en la vida de los canarios, es importante no malgastarla y adoptar hábitos que propicien un menor consumo. Además, el ahorro de agua conlleva también un ahorro energético por los siguientes motivos:

  • En la desalinización, que la convierte en agua apta para el consumo humano, se consume también mucha energía. Si desperdiciamos agua estaremos desperdiciando energía.
  • En el traslado del agua hasta nuestros hogares se utiliza energía eléctrica. De la misma manera, cuanta más agua consumamos, mayor energía se necesitará para la circulación de ese agua.
  • Si vamos a cocinar, ducharnos, lavar la ropa o la vajilla, cuanta más agua caliente desperdiciemos, más energía asociada a ese agua estaremos consumiendo.

En Canarias el consumo de agua por persona y día asciende a unos 144 litros (Fuente: INE 2014). El coste de la factura bimensual de agua en un hogar canario de cuatro personas asciende a 30€, por lo que ahorrar agua además supone un ahorro en nuestros bolsillos.

Un grifo abierto consume de media un mínimo de 6 litros por minuto

Un gesto tan sencillo como cerrar el grifo mientras te lavas los dientes o te enjabonas las manos o el cuerpo en la ducha, supone un ahorro considerable de agua. A continuación, en la siguiente infografía, te damos éstas y otras sencillas recomendaciones para ahorrar agua en el hogar: